LES CAUSES DE LA VALEUR ECONOMIQUE. – LAS CAUSAS DEL VALOR ECONÓMICO

LES CAUSES DE LA VALEUR ECONOMIQUE. 

            Après avoir étudié la nature de la valeur économique des réalités matérielles, nous pouvons maintenant rechercher ses causes ; les forces qui produisent son incorporation, sa découverte ou son augmentation.

            Il s’agit d’étudier par exemple la terre, le travail ou les biens d’équipement, non pour eux-même mais pour leur influence sur la valeur économique des choses.

            Nous ne nous intéresserons pas à la nature de ces réalités mais plutôt à leur impact sur la valeur.

            En général, toute chose peut en produire d’autres. Nous allons essayer de chercher quelles causes produisent l’effet de créer ou d’augmenter la valeur économique, ses relations effectives de dépendance, ses liens avec les autres biens. Etudier les causes de la valeur économique revient à étudier les différents  facteurs qui l’influencent, qui la produisent et qui sont à son origine.

            « La première mais aussi la plus pure des requêtes de la société est celle de la connaissance scientifique : savoir comment fonctionne le système économique, connaître les conséquences des actions économiques, comprendre les causes du chômage, connaître les effets des différents impôts, comprendre les causes des inégalités des revenus. Que l’on soit conservateur ou radical, protectionniste ou favorable au libre échange, politicien ou nationaliste, croyant ou athée, il est utile de connaître les causes et les conséquences du phénomène économique (…) Une information scientifique de ce type ne peut être jugé au sens stricte, peu importe ce que l’on recherche ; on atteindra plus efficacement le but quand on saura parfaitement quel est le rapport entre l’action et ses conséquences ».1

            De manière intuitive, on peut définir la cause comme ce qui agit réellement et de façon positive sur une chose. Le grade d’utilité des choses dépend de manière réelle et positive des causes que nous étudierons.

            Il est important de souligner que la notion de cause utilisée ici, est différente de la notion de fonction maintes fois employée dans l’analyse économique. La notion de cause appartient au domaine du réel tandis que celle de fonction appartient au domaine de la logique formelle. Cette confusion, plus ou moins consciente, est la cause de nombreuses erreurs  caractéristiques du néopositivisme contemporain qui alimente la plupart des modèles économétriques.

            La valeur économique étant un rapport réel, nous devons rester dans le domaine du réel et non dans celui de la logique formelle. Celle-ci sera seulement un instrument que nous utiliserons en certaines occasions et sans perdre de vue les abstractions que nous aurons réalisées.

            Les causes que nous étudierons sont considérées comme causes parce que sans elles le rapport de la valeur économique ne peut exister ou être amélioré. Ce qui est fondamental dans la notion de cause est son influence positive sur la réalité de l’effet produit et la correspondante dépendance de l’effet par rapport à la cause.

            Nous allons étudier dans ce travail l’itinéraire parcouru par les forces qui déterminent de manière décisive la cause de la valeur en l’enrichissant, ou, de manière négative, en l’appauvrissant. 

            Le progrès économique consiste à améliorer, chaque fois davantage,  notre connaissance de cet itinéraire puisque celui-ci est un  cas concret d’application des lois qui régissent l’univers matériel. Pour rendre notre étude plus compréhensible, nous répartirons logiquement le reste de notre travail en trois parties, différentes les unes des autres, bien qu’intimement liées entre elles.

            La valeur économique étant un rapport réel et complémentaire, nous diviserons ses causes en trois types :

            1° Celles qui participent à l’accroissement du rapport en augmentant son origine quantitativement mais aussi qualitativement. Nous les appellerons causes originaires.

            2° Celles qui participent à l’augmentation du rapport en utilisant le sujet final de la relation, ses finalités.  Nous les appellerons causes finales.

            3° Celles qui permettent l’augmentation de la valeur économique en renforçant la complémentarité et la proportionnalité verticale et horizontale des causes originaires. Nous les appellerons causes complémentaires.

            La deuxième partie de ce travail traitera des causes originaires et la troisième, des causes finales. Les causes complémentaires constituent un vaste et complexe sujet que nous étudierons ultérieurement, dans une prochaine étude.

1 STIGLER, El economista.…, Editorial Folio, Barcelona 1987, p.98.

FONDEMENTS DE LA VALEUR ECONOMIQUE – FUNDAMENTOS DEL VALOR ECONÓMICO

TABLE DES MATIERES.

LAS CAUSAS DEL VALOR ECONÓMICO

CAPÍTULO 2

Tras estudiar la naturaleza del valor económico de las realidades materiales, podemos pasar a investigar sus causas; las fuerzas que producen el efecto de incorporarlo, descubrirlo o incrementarlo.

Se trata de estudiar por ejemplo la tierra, el trabajo o los bienes de capital, no en sí mismos, sino en cuanto influyen en el valor económico de las cosas.

La causalidad se mueve en el ámbito de los influjos mutuos que unas cosas ejercen sobre otras. No nos interesamos ahora tanto por la naturaleza de esas realidades como por su impacto sobre el valor.

En general, todas las cosas están capacitadas para producir otras. Tratamos de investigar qué causas básicas producen el efecto de crear e incrementar el valor económico, sus relaciones de dependencia efectiva, sus vinculaciones con otras cosas. También investigaremos cómo producen esos efectos, para lo que en ocasiones convendrá describir la naturaleza de esas causas. El estudio de las causas del valor económico es el estudio de los diversos factores que lo influyen, que lo producen y que lo originan.

«La primera y más pura demanda de la sociedad es la de conocimiento científico: conocimiento de cómo funciona el sistema económico, conocimiento de las consecuencias de las acciones económicas, conocimiento de las causas del desempleo, de los efectos de los diversos impuestos, de las causas de la desigualdad de las rentas. Sea uno conservador o radical, proteccionista o librecambista, político o nacionalista, creyente o agnóstico, es útil conocer las causas y consecuencias del fenómeno económico (…) Una información científica semejante está libre de valoración en el más estricto sentido: no importa lo que se persiga; se alcanzará más eficientemente cuanto mejor sea el conocimiento de la relación entre la acción y sus consecuencias». 1

Intuitivamente se puede definir la causa como aquello que real y positivamente influye en una cosa, haciéndola depender de algún modo de sí. El grado de utilidad de las cosas depende de algún modo real y positivo de las causas que estudiaremos.

Conviene resaltar que la noción de causa expresada aquí es diferente de la noción de función tantas veces empleada en el análisis económico y susceptible de ser matematizada. La noción de causali­dad se mueve en el ámbito de lo real, mientras que la noción de función se mueve en el ámbito de la lógica formal. Esta confusión más o menos consciente es causa de varios defectos característicos del neopositivismo contemporáneo que alimenta la mayoría de los modelos econométricos.

Al ser el valor económico una relación real nos tenemos que mover en el ámbito de lo real, no simplemente en el ámbito de la lógica formal. Esta será sólo un instrumento utilizable en algunas ocasiones y sin perder de vista las abstracciones que realizamos.

Las causas que estudiaremos son causas justamente en la medida en que sin ellas no puede comenzar a ser o mejorar la relación del valor económico. Lo más constitutivo de la noción de causa es su positivo influjo en la realidad del efecto y la correlativa dependencia de éste con respecto a ella. Se distingue así de función, principio, condición u ocasión. Muchos han interpretado las relaciones de sucesión, condición u ocasión como si fueran de causalidad, aplicando el principio de que «como sucede después de esto o junto con esto, luego sucede por esto».

Vamos a estudiar en el resto del presente trabajo el itinerario que recorren las fuerzas que influyen de manera decisiva en la causación del valor enriqueciéndolo o, negativamente, empobreciéndolo.

El progreso económico consiste en ampliar cada vez más el conocimiento de ese itinerario como un caso concreto de aplicación de las leyes que rigen el universo material. Para hacer más comprensible nuestro estudio, clasificaremos por motivos lógicos el resto del trabajo en tres partes, diferenciadas, aunque íntimamente interconectadas:

     Por ser el valor económico una relación real complementaria, dividiremos sus causas en tres tipos:

  1. º Las que incrementan la relación incrementando su origen tanto cuantitativa como cualitativamente. Las llamaremos causas originarias.

  2. º Las que incrementan la relación por vía del sujeto término de la relación, por sus fines. Las llamaremos causas finales.

  3. º Las que incrementan la relación real en que consiste el valor económico incrementando la complementariedad y proporcionalidad tanto vertical como horizontal de las distintas causas originarias. Las llamaremos causas complementarias.

Las causas originarias constituyen la segunda parte del presente trabajo y las finales la tercera. Las causas complementarias, por su amplitud y complejidad, las dejamos para ser tratadas en otra ocasión.

  STIGLER, El Economista…, Editorial Folio, Barcelona 1987, p. 98.

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